En el vídeo en sí podemos ver a mujeres dentro de las vitrinas del barrio rojo de Amsterdam, simbolo europeo de la sexualidad y libertad (pese a que en los últimos tiempo intentan cambiarlo). En él las chicas empiezan a bailar. La ironía juega con el engaño y el camino que han terminado por seguir cuando creían que su futuro sería como bailarinas y han sido envueltas en redes de tráfico de personas.
La campaña ha sido realizada por Duval Guillaume Modem y producida por Monodot con el soporte de la plataforma de Stop The Traffik. Una coalición internacional formada por organizaciones, comunidades e individuos que se dedican a informar y sensibilizar acerca de un problema de alcance mundial
Para colaborar piden tu firma online en su web stop the traffik
Aprovechando el momento, quería hacer además una reflexión sobre las opiniones de las personas. Leyendo algunos de los cometnarios al vídeo. Lo catalogan de negativo, lo critican de reflejar una realidad que no es tal. Está bien, mejor si en el barrio rojo de Amsterdam no hay tráfico de personas, pero las cosas que no hay que tomarlas tan a pecho, se trata de entender significados. ¿O es que aún piensas que un muñeco de madera como Pinocho podía hablar y crecerle la nariz? Se trata de metáforas, de una moraleja que trata de darnos una lección o al menos hacernos reflexionar de sobre una realidad que aunque no en Amsterdam sigue dándose en Europa.






1 comentarios:
El problema es que se perjudica a las prostitutas bajo una falsa imagen de denunciar un supuesto abuso. Estas ONGs al vincular prostitución con trata evitan que la prostitución sea una actividad regulada y equiparada a cualquier otra, con lo cual quienes la ejercen se ven en una situación de desamparo y vulnerabilidad frente a las auténticas mafias que no las obligan a prostituirse sino a pagar para poder hacerlo.
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